¿Hay una confabulación progre contra el director de Wikileaks?

Parece ser que así es. Por un lado, la administración de Barack Obama, el mesías que prometió erradicar la triste herencia neocon, lo persigue como perro con hambre, lo ha asfixiado hasta el punto que Julian Assange ha preferido entregarse. Por otro, en perfecto complot, activistas feministas lo persiguen judicialmente porque su definición legal de “violación” y “abuso sexual” incluye el hecho de negarse a utilizar un condón.

A que Obama se contradiga a sí mismo estamos acostumbrados. Lo dejó claro cuando firmó la renovación de todas las medidas inconstitucionales aplicadas por Bush, en virtud de la famosa Patriot Act que tanto satanizó la izquierda americana (con toda la razón).

Lo llamativo esta vez es que la progresía feminista haya sido el instrumento para atraparlo. De hecho, como señala el británico Daily Mail, las dos mujeres en cuestión han dicho enfáticamente que el sexo fue consentido, que incluso hubo cortejo previo de parte y parte. Su pecado fue negarse a usar condón en una ocasión, y que el preservativo se le haya roto en otra. Así, gracias a un malabar interpretativo de los imaginativos fiscales suecos, se va preso porque eso lo convierte en un abusador y un violador.

Al final, se va a terminar poniendo celosa la derecha conservadora de su némesis electoral. O, probablemente, se den por fin cuenta de que ambas no son más que las dos caras de una misma moneda liberticida.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s