Por Aparicio Caicedo, editor de Tartufocracia.com

Eso de la “neutralidad de la web” es el nuevo caballo de Troya del Estado. Utilizan catchy words como “neutralidad” para disfrazar algo que no tiene nada que ver con “neutralidad”. ¿Qué buscan? Básicamente, darle al Estado la capacidad de regular Internet, para que se asegure de que las empresas no puedan “filtrar” el servicio, privilegiando el acceso a ciertas páginas y restringiendolo a otras. Es decir, quieren interferir en la libertad de una empresa para establecer las condiciones de su servicio a sus clientes, con pretextos redentores (suena familiar, ¿verdad?).

Eso, en mi barrio, se llama “receta típica de regulación”: un gramo de fines humanitarios, tres eufemismos y un kilo de poder al Estado. Doramos, y catapum: más burócratas con poder sobre tu vida, que siempre que fracasan (y siempre fracasan) nos convencerán de que necesitan un poquito más de poder, porque los malos (ricos, empresas., etc) son muy fuertes……(síndrome estatista de “sólo la puntita”).

Este vídeo de la revista Reason, con subtítulos en español, lo deja muy claro:

Dirán: “No es poder al Estado, porque también queremos que el Gobierno respete la neutralidad”. Ya, sí, pero ahí uno se pregunta: ¿y cómo van a lograrlo si no es creando una nueva instancia de regulación que se encarge de sancionar y controlar a los malvados proveedores que se atreven a violar la “neutralidad”?. Y, para muestra, basta un fragmento la recientemente aprobada Ley de Neutralidad de Chile:

Para la protección de los derechos de los usuarios de Internet, el Ministerio, por medio de la Subsecretaria, sancionará las infracciones a las obligaciones legales o reglamentarias asociadas a la implementación, operación y funcionamiento de la neutralidad de red que impidan, dificulten o de cualquier forma amenacen su desarrollo o el legítimo ejercicio de los derechos que de ella derivan….

Bum, ahí lo tenemos, enchusados con más poder estatal, en un parrafito inofensivo. El burócrata de turno, siempre tan “neutral” él, será quien tenga el mando, ya no la empresa. Pero si no te gusta, tu subscripción con el Estado simplemente no la puedes cancelar para irte con la competencia. Yo me quedo con los “abusos” de la empresa.

Y no hay problema con que defiendan su posición, pero sí sería mejor que llamen a las cosas por su nombre. Deberían decir “movimiento por la regulación del Internet para restringir la libertad de operadoras con el objetivo de satisfacer a todos los usuarios”. Porque “neutral”, según la RAE, es lo que se dice de aquel “que no participa de ninguna de las opciones en conflicto”, no de quien “no presta un servicio de tal forma que no me satisface”.

Las empresas no son ángeles, obviamente. Y quizá algún día (cosa que no ha pasado), discriminen contenidos por ánimos de lucro y me quiten acceso a ciertas páginas. Sería una mierda, sí. Pero cuando eso pase, saldrán 10 compañías pequeñas que dirán: ven conmigo, por el mismo precio te ofrezco que te metas donde quieras. Mercado, maravilloso mercado. Claro, ese es un proceso lento, no inmediato, quizá no heróico ni estético, pero en todo caso preferible a abrirle la puerta al político de turno, para que diga: ¡pero si tú mismo me invitaste a intervenir, no te quejes!. Pero siempre queremos show, declaraciones emotivas, conquistas legales, que se haga algo, cualquier cosa, con tal de estar calientitos, arropaditos por la certeza que sólo nos da el Gobierno (porque la democracia depende de ello, blablabla).


Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s