Más Ron Paul y menos Paul Krugman

Más Ron Paul y menos Paul Krugman

Por Aparicio Caicedo, editor de Tartufocracia.com

Lean, y comparen. Saquen sus propias conclusiones.

Ron Paul, 2003:Como todas las burbujas artificialmente creadas, el boom en los precios inmobiliarios caerá, los dueños de las casas experimentarán dificultad mientras su patrimonio es barrido. Más aún, los tenedores de títulos de deuda hipotecaria también tendrán una pérdida. Estas pérdidas serán mayores de las que hubiesen sufrido en circunstancias distintas“.

Krugman, 2002:Para luchar contra la recesión la Fed necesita más que contestar drásticamente; necesita un incremento en el gasto de los hogares para compensar la moribunda inversión empresarial. Y para hacerlo Alan Greenspan necesita crear una burbuja inmobiliaria para reemplazar a la burbuja puntcom“.

¿Es Ron Paul un profeta o un genio superdotado? No, simplemente tiene una concepción realista de la economía, se ha formado en la tradición doctrinal austriaca. Los economistas “austriacos” vienen explicando y previniendo todo este desastre hace muchos años; comprenden que la culpa de las recesiones está en la interferencia de los Gobiernos, no en el libre desempeño del mercado. Pero pocos parecen escuchar.

Visto lo visto, ¿quién creen que tenía la razón al final?, ¿quién creen que tiene la razón ahora? No siempre se dejen deslumbrar por un Premio Nobel.

Schiff explica por qué ningún ‘estímulo’ servirá

Schiff explica por qué ningún ‘estímulo’ servirá

Por Miguel Castañeda C. 

Para quienes no lo conocen, Peter Schiff es  presidente de la Euro Pacific Capital Inc., con estudios en la Universidad Berkeley de California, seguidor de la escuela austríaca de Economía.

Schiff es asesor económico de Ron Paul.  Su opinión en el plano económico está ganando cada día más adeptos. Fue uno de los pocos que predijo la burbuja inmobiliaria y la debacle económica de 2007-2008.  Cuando el resto de economistas y expertos hablaban de bonanza perpetua en 2006, él hablaba de recesión inminente.

En su última intervención ante el Comité de Empleo del Congreso de Estados Unidos, Peter Schiff explicó los problemas ocasionados por las continuas intervenciones del Gobierno en la economía.  Comenta que los planes de estímulo del Gobierno nunca podrán hacer crecer la economía ni podrán crear puestos de trabajo, y que, al contrario, están impidiendo al mercado libre corregir los problemas de varios años de malas políticas monetarias y fiscales.

“No necesitamos más gasto y consumo, necesitamos lo opuesto, es decir ahorro, inversión y producción”.

Él explicó que los trabajos en el mercado libre provienen de dos cosas: de las ganancias y del capital.  Se necesitan a los dos para crear trabajos.

“Si no hay trabajos suficientes, entonces qué estamos haciendo mal para que éstos trabajos no existan?”.

Para que un empresario contrate a alguien, necesita evaluar la posible ganancia de esa acción, es decir, necesita calcular si la persona que va a contratar le representará más valor que el costo de emplearlo.  Este costo de emplearlo no solo incluye el salario pagado, también incluye los beneficios obligatorios a repartir , los impuestos a pagar y, el más importante, el riesgo legal que conllevan tantas reglas y regulaciones estatales que no hacen nada para proteger a los clientes sino que provocan gastos administrativos y legales excesivos, que provocan que pequeños y medianos empresarios estén más preocupados en buscar formas de hacer crecer sus negocios sin tener que contratar a nadie.

El otro factor que permite crear empleos es el capital. El empresario puede contratar personal porque posee capital, o sea las herramientas que los empleados no poseen, como fábricas, maquinaria, sistemas informáticos, marcas, etc.  Y éste capital proviene del ahorro o, lo que es lo mismo, de la privación del consumo presente.  El ahorro puede ser del empresario o de un tercero al cual el empresario puede prestar.  Pero actualmente no hay dinero para prestar, puesto que todo se va al Gobierno o hacia algún programa que el gobierno haya garantizado.  Las tasas de interés actuales de casi cero por ciento, perjudican al ahorro y promueven el consumo.

Schiff indica que la única forma de aumentar la demanda de mano de obra es reduciendo las regulaciones que han incrementado los costos de empleo, como por ejemplo la eliminación del salario mínimo.  Critica el nuevo plan de Obama de creación de empleos mediante reducción de impuestos en la nómina de sueldos de las empresas que contraten a personas que hayan estado paradas por un largo período:

“los déficits que se crearán para financiar esa reducción de impuestos, socavarán aún más la economía y destruirán más puestos de trabajo que cualquier beneficio que podamos obtener de un ingreso extra gastado, puesto que el problema real es que el gobierno y su excesivo gasto está dañando a la economía.”
Continúa diciendo que el objetivo del plan de Obama es hacer ilegal la discriminación a empleados que hayan estado parados por más de seis meses, lo que traerá como consecuencia que nadie que tenga menos de seis meses de desempleo será tomado en cuenta para un trabajo, puesto que ningún empresario querrá arriesgarse a un litigio legal.  A la larga, este estímulo para crear empleo mediante la reducción de impuestos por contratación influenciará el sistema de salario mínimo, reduciendo sustancial y temporalmente el coste del salario mínimo por un período de seis meses, lo que creará varios trabajos de salario mínimo sobre una base temporal. Esto no lo hará ninguna clase de estímulo, que solo destruiría más puestos de trabajo sin hacer nada para reducir el déficit público.  Agrega, entre otras cosas, que para ayudar a reducir el déficit hay que terminar las guerras en Irak y Afganistán, y cortar el presupuesto de armamento del pentágono.
“La recesión es parte de la cura, la razón por la cual no podemos tener una recuperación real, es porque el gobierno no nos permite tener una real recesión, no permite al mercado hacer la necesaria reestructuración.  Es imposible mantener una economía basada en el gasto de dinero prestado, y no basada en el ahorro, la inversión y la producción”.
Schiff ilustra una solución real con un ejemplo real:
“Henry Ford no habría podido nunca crear un producto de alta calidad, a bajo precio y pagar los salarios más altos del mundo a sus empleados, sino hubiera sido gracias al sistema de producción en serie que inventó, a las pocas regulaciones gubernamentales (salarios mínimos y sindicatos inexistentes) y al pequeño aparato estatal de la época (muy bajos impuestos).  Si se quiere recrear la industria estadounidense, hay que recrear ese ambiente”.

En la misma sala se pudieron también escuchar otros argumentos menos objetivos y con tintes keynesianos como los de Heather Boushey quién afirma que Estados Unidos es un país con “bajos impuestos y bajo gasto público” en relación con otros países y que puede darse el lujo de continuar gastando al ritmo actual; y del congresista demócrata Elijah Cummings, quien recalcó que invertir en la educación pública de los jóvenes es vital y que el no educar propiamente a cada niño es una “amenaza a la seguridad nacional”.

Quién ofrece argumentos sólidos y soluciones lógicas?  Júzguelo usted mismo.

Ron Paul: imperialismo, Estado y libertad.

Ron Paul: imperialismo, Estado y libertad.

Hasta el cansancio hemos repetido que consideramos a Ron Paul un ejemplo de coherencia ética e ideológica. Con casi setenta y cuatro otoños de recorrido, es el único político estadounidense que se da el lujo de decir lo que piensa, donde importa. Estos dos vídeos recogen su opinión sobre la política exterior americana, con música de fondo. Bastante parecido a lo que hizo Obama con el “Yes, we can”, con la diferencia de que Paul habla honestamente, o al menos sabe de lo que habla. Gran diferencia.

Moraleja de fondo: el imperialismo nace de esa misma fe ciega en el leviatán estatal como herramienta de armonía social que envilece la mente del socialista. La única diferencia es que el socialista cree que el Estado puede hacer el cielo en la tierra en su país, mientras el imperialista cree que lo mismo se puede hacer en el país de otros. Los dos tienen que recurrir a la violencia, tarde o temprano, y los dos terminan por crear más problemas de los que resuelven.

Ron Paul, contra escáneres humanos en aeropuertos

Ron Paul, contra escáneres humanos en aeropuertos

Ron Paul es lo más íntegro que tiene el Congreso de los Estados Unidos. El único que se atreve a decir las verdades en la cara, y no se desgasta con guiños populistas baratos. Ojalá hubieran dos como él en cada país.

En este vídeo lo verán denunciando la insensantez que significan los nuevos sistemas de rayos X que se están implementando en los aeropuertos de EEUU.

Hace una reflexión simple, sensata: si no permitimos al paisano de alado andar fisgoneando en nuestros calzoncillos, ¿por qué entonces se lo vamos a permitir al Estado?. Peor aún cuando lo hace sólo para trasmitir una sensación falsa de seguridad. Y también nos cuenta un pequeño chisme: Michael Chertoff, el antiguo jefe de la Transportation Security Administration que tanto insistió en la compra de esos trastos, es el lobbista de la compañía que se va a forrar vendiendo los famosos escaners.

Es decir, nos van a hacer un papanicolau en 3D cada vez que viajamos para que un burócrata americano se haga de oro, y haga de oro a su cliente.

Ron Paul: ¿Un verdadero libertario para el 2012?

Ron Paul: ¿Un verdadero libertario para el 2012?

Original en El Mundo.es, del 9 de marzo de 2010

La última encuesta de la Conservative Political Action Conference (CPAC), termómetro de las principales tendencias electorales en la derecha estadounidense,  ha dado una agradable sorpresa: Ron Paul es la opción más aclamada por el conservadurismo americano, un 30 por ciento de los votantes lo prefiere, dejando muy por detrás a la gobernadora de Alaska, que no llegó ni a 8 puntos. Es una gran noticia, porque esa quizá sea la figura que salve a este legendario movimiento de las garras del populismo sarapalinista.

A sus setenta y cuatro primaveras, este médico obstetra se ha convertido en unfenómeno de Internet. Se define como conservador, libertario, y lo hace sin complejos; seguidor acérrimo de la escuela austriaca, convencido del laissez faire, contrario a la sanidad pública, crítico feroz del imperialismo americano: no se puede ser más políticamente incorrecto, pero tampoco más coherente. Y, encima,su principal fuente de apoyo son los jóvenes ¿Cómo es posible? La respuesta radica en que haostrado una honestidad intelectual pocas veces vista en Washington, dice las verdades que nadie más se atreve a decir, y lo hace cuando más duro es hacerlo. El primer paso para conocerlo, es leer su libro, Revolution: A Manifesto, un monumento al sentido común, clara y elegantemente escrito, profundo, sin las obviedades edulcoradas del típico libro improvisado para la campaña electoral (alusión expresa a The Audacity of Hope, de Obama).

Fue el único republicano en el Congreso que se opuso a la invasión de Irak. Mientras todo el rebaño parlamentario, incluida la hoy Secretaria de Estado Clinton, alzaba sus manitas para apoyar la mayor farsa de la historia reciente —conscientes de la obvia pantomima, claro, pero temerosos del precio político que significaba no hacerlo— el congresista Paul se opuso fiera y radicalmente a lo que consideró una maniobra chovinista sustentada en una serie sistemática de mentiras, articulada por esos “falsos conservadores” que son para él los neocons. Hoy no hace falta estar muy actualizado para darse cuenta de quien tenía la razón.

El libro de Ron Paul es lectura obligada para todos aquelloswannabes que se llaman a sí mismo “libertarios” (¡qué fea suena esa palabra en español!), que tanto se sulfuran —con razón gran parte de las veces— ante cualquier amago de intervención estatal en el terreno de nuestra libertad económica y moral, pero que secundaron bobaliconamente las aventuras bélicas de George W. Bush para acabar con unas armas de destrucción masiva que no existían. Son esos los que todavía hablan en ese lenguaje metafórico que tanto sirve para manipular a la opinión pública; que repiten, por ejemplo, frases como “guerra contra las drogas” para justificar un Plan Colombia que sólo ha logrado hacer el negocio del narcotráfico más lucrativo, pujante y letal que nunca. A esos que, como decía George Orwell, “piensan en metáforas y hablan con balas” y se creen herederos de Smith, les vendría muy bien un bañito intelectual con Paul, a ver si pescan algo que les aclare sus orígenes, porque él lo tiene bastante claro:

“La […] derecha original se oponía a la omnipresencia del gobierno a nivel local y exterior; y consideraba el intervencionismo [internacional] como el otro lado de la misma moneda estatista del intervencionismo interno. Ellos reconocían que la omnipresencia estatal no era ni más competente ni más honesta en la política exterior que lo que era en la política doméstica. En ambos casos era la misma institución, la misma gente, operando bajo los mismo incentivos” (Revolution, pp. 29-30).

Este congresista de Tejas (¡sí, de Tejas!) va a la raíz de los problemas, y lo viene haciendo desde hace mucho. Tiene años denunciando la irresponsabilidad con la que ha actuado la “Fed”, señalando los errores de ese cártel de bancos privados, con inmenso poder, que causaron una política monetaria suicida. Además, Paul hadenunciado incansablemente la absoluta falta de trasparencia con la que actúa el ente financiero más importante del mundo.